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El presente escenario de masificación judicial vuelve
imperioso el debate en el Congreso de una nueva ley que devuelva
al sistema previsibilidad y reglas claras, permitiéndole
a los diferentes actores abocarse a alcanzar el objetivo genuino
del sistema de riesgos de trabajo que busca reducir la siniestralidad
laboral a través de la prevención.
De acuerdo a un informe de la Unión de Aseguradoras
de Riesgos del Trabajo (UART), el crecimiento de
juicios registrado en los primeros ocho meses de 2008 fue
de 56 por ciento, estimando para todo 2008 la apertura de
casi 27.000 casos.
Este nivel de litigiosidad confirma la tendencia creciente
de la tristemente célebre industria del juicio que
comenzó a profundizarse a partir de 2005. En dicho
año, las demandas iniciadas crecieron 77 por ciento
frente a 2004, para un año más tarde mostrar
un incremento anual de 71 por ciento, cuando totalizaron 11.697
casos.
En 2007, las demandas ingresadas a las ART, sin incluir los
casos que se tramitan ante los jueces federales con competencia
en las provincias o el fuero de la Seguridad Social (procedimiento
de apelación propio contemplado en la Ley 24.557),
sumaron 17.232 casos, 47 por ciento más que en 2006.
Si bien existe cierta correlación entre el nivel de
accidentes laborales y el crecimiento del empleo, en los últimos
años el sector advierte cierto desmanejo en el nivel
de los reclamos judiciales. Ello se observa principalmente
los últimos dos años; y en particular en el
final de 2008, en el que el promedio mensual de los juicios
iniciados se ubica por encima de los 2.100 casos, superando
ampliamente la tendencia histórica.
Desde el punto de vista jurisdiccional surge del informe,
tal como sucedió en 2007, que la provincia de Córdoba
lidera el ranking con la mayor cantidad de casos iniciados
en el año superando largamente a Buenos Aires.
Asimismo, la insuficiencia de las indemnizaciones
actuales suma urgencia al tratamiento de una ley que pueda
asegurar la protección de los trabajadores.
Esta realidad torna impostergables los cambios en la ley de
ART que, sin dudas, debieran estar dentro de los temas prioritarios
de la agenda parlamentaria del 2009.
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